Define un caso con contexto suficiente
Dale al caso un título reconocible, asocia la entidad principal y registra notas que expliquen el alcance. El nombre debe seguir teniendo sentido dentro de seis meses, no solo hoy.
Registra actividades concretas
En lugar de “trabajé en el proyecto”, registra lo que ocurrió: visita al lugar, preparación, entrega, revisión, reunión u otro evento relevante. Fechas y descripciones simples hacen que el historial sea consultable.
Asocia los documentos al caso correcto
Conserva fotos y archivos junto al caso al que pertenecen. Eso no convierte el documento en prueba certificada, pero evita perder el contexto de cuándo y por qué se guardó.
Exporta solo cuando lo necesites
Una exportación debe ser consecuencia del registro, no el registro en sí. Primero mantén los datos organizados; después genera un resumen o dossier cuando necesites compartir información.